Cómo salir del piloto automático (y volver al mando)
Hay una casilla en la que no pasa nada grave… y por eso asusta.
La vida sigue. Tú sigues. Todo “funciona”.
Pero por dentro algo te susurra: “Estoy viviendo en modo automático.”
Y cuando te das cuenta, no es un drama.
Es una señal. Una invitación del tablero.
La escena
Te levantas y ya vas tarde.
Desayunas mirando el móvil sin darte cuenta.
Hablas con gente, cumples, respondes, haces… y al final del día no recuerdas casi nada.
No porque no haya pasado.
Sino porque no estabas tú.
Qué está pasando en el tablero
En Tu Juego, Tu Vida lo explico así:
- El cuerpo es el avatar.
- La mente es el sistema operativo.
- Y tú eres el jugador.
El piloto automático aparece cuando el sistema operativo lleva el mando: rutinas, miedos, reacciones, obligación…
La partida avanza, sí. Pero tú no estás jugando.
7 señales de piloto automático
- Vives con prisa aunque no haya motivo real.
- Te cuesta ilusionarte (incluso por cosas buenas).
- Te irritas fácil o te apagas sin razón clara.
- Tu cabeza está siempre en “lo que falta”.
- Te cuesta descansar incluso cuando paras.
- Dices “sí” por inercia y luego te pesa.
- Sientes que repites semanas.
Si te reconoces aquí, no te castigues.
Solo reconoce la casilla. Y ya.
La trampa del tablero
La trampa no es estar en piloto automático.
La trampa es normalizarlo.
Decirte: “Es lo que hay.”
Decirte: “Ya cambiaré cuando tenga tiempo.”
Y seguir dejando que la partida te juegue a ti.
La jugada consciente: “Volver” en 3 minutos
Hazlo ahora, aunque sea a medias:
- Para (literal: deja lo que estás haciendo).
- Respira 3 veces lento, como si te estuvieras llamando a casa.
- Nombra lo que sientes en una palabra: tensión, niebla, prisa, vacío…
- Pregunta: ¿Qué necesito en la próxima hora para volver al mando?
- Elige una micro-acción: agua, caminar 5 minutos, apagar notificaciones 30 min, ordenar una cosa, enviar un mensaje pendiente, decir “no”.
No es “cambiar tu vida”.
Es una declaración: “He vuelto.”
Tu turno
- Ejercicio (3 min): Completa 5 frases: “Estoy en piloto automático cuando…”
- Pregunta: ¿Qué parte de mí está llevando el mando últimamente: el miedo o la consciencia?
El piloto automático no es tu enemigo. Es un aviso.
Y cuando vuelves, aunque sea con un movimiento pequeño… se nota.
Porque hay un momento en el que lo sueltas todo, ya no hay más pérdida posible, y entonces aparece algo brutal:
eres tú, imparable.
(Esto lo desarrollo en mi libro Tu Juego, Tu Vida, próximamente a la venta.)