Jugadas del Tablero

Límites: la norma del tablero que te salva

Hay jugadores que no se rompen por lo que hacen.
Se rompen por lo que permiten.

Y no por débiles.
Por buenos. Por responsables. Por “no molestar”.

La escena

Te piden algo y dices que sí… antes de escuchar tu cuerpo.
Luego te pesa. Te enfadas por dentro.
Y al final te culpas por sentirte así.

Qué está pasando en el tablero

Un límite no es un muro.
Es una puerta con llave. Y tú decides quién entra y cuándo.

Cuando no pones límites, tu energía se reparte sin permiso.
Y el jugador se queda sin recursos para su propia partida.

La trampa del tablero

Confundir límites con egoísmo.
En realidad, el egoísmo suele ser exigir.
El límite es cuidar.

Y aquí está el núcleo:
la culpa aparece cuando tu “yo de siempre” se queja porque el jugador ha cambiado.

La jugada consciente: límite simple + frase corta

  1. Detecta la señal corporal (tensión, nudo, urgencia, cansancio).
  2. Di una frase corta y completa (sin justificarte de más).
  3. Sostén el silencio (la incomodidad no significa que hiciste algo mal).

5 frases que funcionan (sin agresión):

  • “Ahora no puedo.”
  • “Lo miro y te digo mañana.”
  • “No me viene bien.”
  • “Puedo ayudarte hasta aquí.”
  • “Esta vez paso.”

Tu turno

  • Ejercicio: Escribe 3 “síes” recientes que fueron “noes” por dentro.
  • Pregunta: ¿Qué estoy intentando comprar con mi “sí”? ¿Aprobación? ¿Paz? ¿Evitar conflicto?

Un límite no te aleja de la gente correcta.
Te acerca a ti.

(Esto lo desarrollo en Tu Juego, Tu Vida, próximamente a la venta.)

FAQ

  • ¿Cómo pongo límites con familia o trabajo sin lío?
  • ¿Por qué me siento culpable cuando digo “no”?
  • ¿Qué hago si el otro se enfada?
Scroll al inicio