Jugadas del Tablero

Comparación: jugar en el tablero de otro

Dejar de compararte (volver a tu tablero)

La comparación es una trampa silenciosa:
te hace creer que estás evaluando…
pero en realidad te está descolocando.

Porque no comparas datos.
Comparas tu vida con una versión editada de la vida de otro.

La escena

Ves a alguien avanzar. Publicar. Conseguir. Brillar.
Y algo dentro se hunde.
No por envidia mala.
Por una frase que aparece sola: “Yo voy tarde.”

Qué está pasando en el tablero

Compararte es intentar medir tu valor con una regla que no es tuya.
Es mirar el tablero de otro jugador y olvidar que tú tienes otras casillas, otras cartas, otras heridas, otras fortalezas.

La trampa del tablero

Creer que compararte te motiva.
A veces te mueve, sí… pero desde la humillación.

Y cuando te mueves desde ahí, la partida pesa el doble.

La jugada consciente: “volver a lo mío”

  1. Detecta el disparador (red social, persona, contexto).
  2. Nombra la herida detrás: “Esto me activa porque temo ___.” (no ser suficiente / quedarme atrás / no ser elegido).
  3. Cambia la pregunta:
    De “¿Por qué él sí y yo no?”
    a “¿Qué necesito yo ahora para avanzar una casilla?”
  4. Acción mínima en tu tablero: una cosa pequeña hoy (no mañana).

Tu turno

  • Ejercicio: Lista 5 casillas que ya has pasado y que antes creías imposibles.
  • Pregunta: ¿Qué parte de mí está pidiendo reconocimiento cuando me comparo?

El día que dejas de jugar contra otros, recuperas algo inmenso: energía.
Y con energía… el tablero se abre.

(Esto lo desarrollo en Tu Juego, Tu Vida, próximamente a la venta.)

FAQ

  • ¿Cómo dejo de compararme si las redes me disparan?
  • ¿Es malo compararse siempre?
  • ¿Cómo vuelvo a enfocarme cuando ya me hundí?
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