Tu Juego, Tu Vida
"No estás roto. Solo estás jugando sin leer las instrucciones"No eres solo una pieza moviéndose por un tablero. Eres la conciencia que soñó el tablero, eligió una ficha y sostiene el dado mientras juega.
Si has venido buscando consuelo rápido o fórmulas mágicas, cierra esta página ahora. Este juego no es para ti. Este libro es peligroso porque te va a mostrar la cantidad de vida que ya has perdido jugando en automático.
La vida no se entiende. Se juega.
¿Y si cada obstáculo, cada repetición y cada emoción intensa
no fueran castigos, sino movimientos precisos dentro de un
juego diseñado para recordarte quién eres?
En Tu Juego, Tu Vida, Miguel Ángel García te invita a dejar
de ser la ficha que reacciona y convertirte en el jugador consciente que elige cada paso.
A través de un lenguaje cercano y profundamente humano,
este viaje te guía por diez niveles de evolución interior que
transformarán tu relación contigo mismo, con los demás y
con la vida.
Cada capítulo es una casilla de conciencia: el ego, el destino,
las leyes invisibles del tablero, la creación consciente y, finalmente, el regreso al origen.
No es teoría, es práctica viva.
Una experiencia para aprender a transformar el sufrimiento
en sabiduría y el miedo en movimiento.
Porque en este juego no hay errores, solo jugadas maestras
disfrazadas de tropiezos.
Despierta y comprende:
El tablero nunca estuvo en tu contra.
Solo esperaba que recordaras que tú también lo creaste
Mapa del Juego: Los 10 Niveles del Tablero
Un recorrido estratégico desde el nacimiento del jugador hasta convertirte en guardián de tu propia partida.
Nacimiento
Cuando descubres que no eras solo una ficha.
Las Leyes
Comprender que nada en la partida es casual.
El Dado
El poder de tus decisiones conscientes.
El Ego
Las máscaras que juegan en tu nombre.
Y 6 Niveles más
Hasta el retorno al origen.
Recursos del Jugador
Al adquirir el libro, desbloqueas el Cuaderno de Trabajo Oficial (PDF), y otros recursos para sintonizar con tu tablero.
Miguel Ángel García
Jugador de la vida, emprendedor y padre. No escribe desde la teoría, sino desde el tablero. Tras años jugando en piloto automático, el tablero se movió solo y le obligó a hacerse la pregunta definitiva: ¿Eres la ficha que se deja mover o el jugador que elige su partida?